Es muy frecuente ver en el ámbito deportivo, deportistas de alto nivel o deportistas muy experimentados en sus respectivos deportes, tener ciertos grados de disfunción en segmentos corporales. Una disfunción que puede ser causante de patologías y dolores asociados en el mismo segmento donde reside la disfunción o incluso irradiarse a otros segmentos corporales

En esta entrega del post, vengo a hablarles sobre una articulación muy importante, por no decir, fundamental, en la correcta biomecánica del complejo Cérvico-Dorsal-Humeral. Me quiero centrar en la funcionalidad y biomecánica de la escapula, ese hueso, que muchas veces se nos pasa por alto analizar, y puede ser responsable de muchos problemas o dolores del tren superior.

Primero, un poco de anatomía

La escápula es un hueso con forma de triangulo, con una posición posterior dorso-lateral, de forma lateral se articula con la cabeza del húmero, en la cavidad glenoidea escapular, formando la articulación glenohumeral, la cual une  el brazo con el tren superior. De forma anterior, se une a la clavícula por su apófisis acromial y de forma  posterior distal, conforma la articulación escapula torácica

De esta forma podemos observar que la escápula conforma una gran variedad de segmentos con los que articula y mantiene estables, además de ser punto de anclaje o partida de grandes grupos musculares como el pectoral mayor, pectoral menor, músculo serrato anterior, manguitos rotadores (supraespinoso, infraespinoso, subescapular, redondo menor) redondo mayor, deltoides (haz anterior, posterior y media), bíceps (cabeza corta y larga), tríceps, dorsal ancho, músculo angular, romboides, trapecio (inferior, medio y superior).

Viendo la gran cantidad de musculatura que se asocia o interactúa con la escápula, podemos entender que de su correcta funcionalidad y biomecánica depende gran cantidad de movimientos donde estos músculos intervienen.

Analizando la biomecánica de la escápula podemos ver:

  • Elevación; donde la musculatura que interviene en este movimiento es el músculo elevador de la escápula, trapecio superior, romboides
  • Depresión; donde interviene el trapecio inferior y medio, dorsal ancho
  • Retracción; trapecio, romboides, elevador de la escápula, dorsal ancho
  • Protracción; serrato anterior, subescapular, infraespinoso, redondo mayor y menor, supraespinoso, pectoral menor.
  • Bascula externa; serrato anterior, manguitos rotadores (supraespinoso, infraespinoso, subescapular y redondo menor), redondo mayor y  pectoral menor.
  • Báscula interna;  trapecio inferior y medio, elevador de la escápula, romboide, dorsal y romboides

Como observamos, la escápula realiza función sinérgica con gran cantidad de grupos musculares, la cual permite una correcta biomecánica de la articulación que une el brazo con el tronco, la articulación glenohumeral, de forma que nos encontramos con la articulación más móvil del cuerpo humano, junto con la articulación coxofemoral. ¿Cuantas funciones del día a día realizamos donde la escápula interviene? Desde alcanzar un bote en una estantería, hasta lanzar una pelota o colgar un abrigo en el armario.

Parece lógico que entendamos que debemos cuidar este grupo de articulaciones que conforman la articulación del hombro, así como sus estructuras y segmentos que la componen. Sin embargo es muy común encontrar disfunciones y errores biomecánicos en una enorme cantidad de población, tanto  personas sedentarias como en deportistas de élite, ya que en muchas ocasiones, y en muchos deportes donde el hombro no se considera importante o no interviene mucho, no se tiene en cuenta su  acondicionamiento, entrenamiento o simplemente ni se trabaja. Puede darse el caso, que tengamos dolor de hombro o sobrecarga en músculos de la espalda, y todo pueda deberse a una mala cinemática escapular.

A través de test de observación o grabación y análisis mediante vídeo, y test de movilidad escapular, un profesional del deporte o fisioterapeuta puede detectar un problema en la cinemática escapular a simple vista. Los problemas más frecuentes que nos podemos encontrar en una disfunción escapular pueden ser:

  • Diskinesia escapular; donde la escápula no tiene un correcto movimiento en su arco de recorrido

  • Escápula alada; donde la escápula o borde (interno o inferior) se separa del borde costal

Ambos problemas pueden desencadenar patologías como el impingement del hombro, que no es mas que el cierre o compresión del espacio subacromial, por donde pasa el músculo supraespinoso,  bursa subacromial y labrum (provocando un deterioro de estas estructuras o incluso posibles desgarros/roturas del supraespinoso, bursitis o tendinopatías) por ello es primordial trabajar la correcta cinemática de la escápula, para poder liberar el espacio subacromial, evitando esta compresión.

¿Por que surgen estos problemas en la cinemática de la escápula?

Pueden deberse a disfunciones musculares, donde algunos grupos musculares están inhibidos o no trabajan sinérgicamente por falta de activación, causando que otros grandes músculos realicen su función, sobresolicitando estos, y provocando a su vez sobrecargas.

Por ejemplo, si tenemos escápula alada, del borde inferior de la escápula, puede deberse a que el trapecio inferior o medio y el romboide, este inhibido o tenga poco tono, y que a su vez el pectoral menor tenga exceso de stiffness (rigidez). Si nuestra escápula alada, es más prominente la parte interna de la escápula, puede deberse a una disfunción del serrato anterior, junto con un exceso de rigidez del elevador de la escápula.

De igual modo, podemos analizar la diskinesia, ya que si la escápula no realiza el movimiento correctamente, podemos entender que hay algún musculo o músculos que no trabajan sinérgicamente, y puede que tengamos músculos inhibidos o desactivados, y otros sobresolicitados y con excesiva tensión.

Es muy importante incluir en nuestro entrenamiento, un bloque donde cuidemos y entrenemos la musculatura que interviene en la cinemática escapular, de esta forma podemos prevenir posibles patologías o dolores tanto de espalda como de hombro, asegurando la integridad y salud del complejo cérvico-dorsal-humeral, además de asegurar un óptimo rendimiento en cada entrenamiento.

 

Agradecimientos al Doctor Alejandro Luque Suárez, por su seminario sobre prevención y readaptación en lesiones de la zona cervico-dorsal en el Máster de Prevención de Lesiónes deportivas.

 

WORK HARD, PLAY HARD!

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